Acceso a la salud durante la pandemia por COVID-19

El Fondo, gracias a su adaptación rápida al contexto impuesto por la pandemia de la COVID-19, destinó $4.6 millones de dólares para apoyar los esfuerzos en materia de salud en los 170 municipios PDET, en donde ya se estaba implementando el proyecto “Salud para la Paz”.



Este impulso rápido del Fondo permitió dotar a 92 instituciones prestadoras de salud IPS) con elementos de protección para el personal de salud como medida para prevenir el contagio, a través de mecanismos como telesalud, se fortalecieron las capacidades del personal de hospitales públicos de 26 municipios aledaños a los AETCR, y se brindó un apoyo muy importante en tema de vigilancia epidemiológica que permitió la identificación de más de 3.500 casos de COVID lo que permitió su aislamiento oportuno.


En paralelo, se llevaron a cabo 60 jornadas de salud en zonas rurales donde se brindó atención por medicina general, y algunas especialidades como ginecología y pediatría, con las que benefició a 13.806 mujeres, 1.274 hombres, 1.432 niños y 1.739 niñas.


En respuesta a la emergencia ocasionada por el virus del COVID-19, se sostuvieron y fortalecieron los servicios de SSR y VBG23 en 26 municipios, los cuales debido a la alta demanda de atención de pacientes a causa de la pandemia, eran servicios no priorizados pero con alta relevancia de atención en estos lugares.


Los hospitales de estas zonas rurales también fortalecieron sus capacidades, no solo en cuanto a sus conocimientos en salud materna, anticoncepción desde el enfoque de derechos sexuales y reproductivos para mejorar su capacidad y calidad de atención24, sino que además, se diseñaron planes municipales intersectoriales para la prevención de las violencias sexuales y del embarazo en la infancia y la adolescencia, con acciones concertadas con actores locales y rutas de atención integral adecuadas a las características de cada población, escenarios rurales, diversidad cultural y contexto de pandemia por COVID-19.

Además, se entregaron 171 kits de protección e higiene que mejoraron las condiciones de higiene personal de 8.500 mujeres en condición de vulnerabilidad como víctimas de conflicto en situación de desplazamiento, indígenas y afros. También 40.068 personas de zonas rurales y de AETCR recibieron atención en anticoncepción, salud materna, violencias sexuales, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), e Interrupción Involuntaria del Embarazo.