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Las voces de reconciliación que resuenan desde Arauca

El pasado 13 de octubre se inauguró el ‘Salón de la mujer campesina’, un lugar construido por las y los firmantes de paz que fue dado a la comunidad como un acto de reconciliación. En el evento de apertura participó una delegación acompañada por firmantes de paz, ONU Mujeres, UNICEF, la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), el Consejo Nacional de Reincorporación (CNR), el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para la Paz y Limpal, realizó un recorrido por Villa Paz – Espacio de Reincorporación y Territorialización (ETCR)– y la vereda Laureles II en Arauca.


Mural dentro del ‘Salón de la mujer campesina’ en la vereda Laureles II – Arauca.


Niños y niñas corren por las calles de las casas que se construyeron en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Filipinas, más conocido como Villa Paz, en Arauca. Los murales que adornan las fachadas, pintados por firmantes de paz, proclaman con fuerza: «El destino de Colombia no puede ser la guerra». Y, a su vez, en la Casa Cultural, la comunidad se reúne junto a una delegación conformada por representantes de ONU Mujeres, UNICEF, ARN, CNR y LIMPAL, con el propósito de conversar sobre la importancia del cuidado y el autocuidado para la construcción de paz.


Estos temas se han trabajado durante varios meses como parte del proyecto «Cuidados para la paz. Somos para la vida», por lo que este primer momento del día se les invitó, a las y los participantes, a compartir sus experiencias y acciones implementadas con el fin de fortalecer redes de cuidado en sus comunidades.


Una de las personas que allí estaban, Alinton García, manifestó en el espacio «los y las firmantes de paz estamos comprometidos con todo el proceso, con los temas de cuidado, y con difundir nuestro mensaje de que la guerra no es la salida. Nosotros ya lo vivimos y hablamos desde la experiencia».


Simultáneamente, en el caserío Filipinas, se llevaba a cabo la Feria de Servicios en la que jóvenes trabajaban en temas de prevención de VBG y masculinidades, y otras organizaciones tenían jornadas de atención en salud.


Firmante de paz durante el acto inaugural del ‘Salón de la mujer campesina’ en Laureles II.


Sobre el medio día, habitantes de la vereda Laureles II recibieron a toda la delegación que llegaba para acompañar la inauguración del ‘Salón de la mujer campesina’. Con asado, sancocho y globos se esperaba la apertura del lugar construido por las y los firmantes, y dado a las mujeres de la comunidad, para aportar a la reconciliación y prevención de la estigmatización. Esta, ha sido una apuesta que busca brindar cuidados integrales, reconocer los diferentes factores que incluyen las labores de cuidado y brindar a las mujeres espacios seguros para que ellas puedan desarrollar sus proyectos de vida de manera equitativa y autónoma.


Como parte del proceso de implementación del proyecto de «Cuidados para la paz» se ha trabajado para vincular a la comunidad con las y los firmantes en la construcción del Plan Comunitario de Cuidado, una forma de organización de sus procesos colectivos y de fortalecer la base para los cuidados en los territorios rurales. Es, también, una apuesta a nivel político para entregarle bases a hombres y mujeres que alzan la voz y le dicen a la sociedad «somos cuidadores, somos cuidadoras de la paz» como lo manifestaron varios de los asistentes al espacio.



Mayerli Becerra Muñoz, firmante de paz, fue la encargada del acto de entrega, en donde manifestó:

Hoy, las mujeres en proceso de reincorporación, queremos donar este salón a las mujeres de la vereda Laureles II. Nosotras hemos sido estigmatizadas y esta vereda fue la única que se acogió a la invitación que les hicimos, fueron los únicos que llegaron a nuestro ETCR. Debido a eso nosotras decidimos dejar esta donación acá, para seguir diciéndoles que trabajemos de la mano.


Por su parte, las mujeres campesinas delegaron a Mildred Bohórquez en representación de la Junta de Acción Comunal y del Comité de Mujeres de Laureles II –conformado por 35 mujeres de la vereda-. En la carta que leyó a las y los asistentes resaltó que la creación de este salón para las mujeres representa varias cosas, entre ellas:

Este es un lugar para el cuidado de todos y todas; un lugar que nos permite a las mujeres salir de nuestras casas y hacer otras actividades como estudiar, como cuidar de nuestra salud, dialogar y construir una comunidad donde la voz de nosotras las mujeres tenga valor, una comunidad donde no se crea que el papel de las mujeres solo está en la cocina y en los quehaceres de la casa.


Los agradecimientos se expendieron al proyecto y a todas las agendas, organizaciones y entidades que han acompañado el proceso. «Agradecemos de una manera muy especial a la comunidad de Villa Paz y a las mujeres firmantes de paz, al proceso de reincorporación, al Fondo Multidonante para la sostenibilidad de la paz, a ONU Mujeres, UNICEF, al CNR, a la ARN y al equipo de Juntos Construyendo Futuro y LIMPAL. Este salón de la mujer campesina será un espacio seguro de cuidado y acogida para todas las mujeres quienes quieran venir a construir una comunidad de paz».


El ‘Salón de la mujer campesina’ queda a disposición de la comunidad como un espacio de reconciliación y no estigmatización. Las y los firmantes de Villa Paz y la vereda Laureles realizan una invitación a todas las personas, a las entidades e instituciones municipales y departamentales, y demás interesadas, para hacer un uso, aprovechamiento y fortalecimiento de este lugar que es beneficio para todas las mujeres del territorio.

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